…Pero ha bastado que la justicia fuese en serio contra «la Señora» para que desde la cumbre del sanchismo se tocase a rebato y se realizase la máxima presión sobre la parte del Consejo que fue elegida por el Gobierno. La coacción debió de ser de tal calibre que la presidenta, que hasta entonces había mantenido un papel discreto, se desmelenó y actuó como una creyente sanchista con todo el sectarismo. El problema no es si las medidas cautelares están bien o mal puestas, sino que se centra en quién tiene competencias para decirlo y para corregir a un juez en su función jurisdiccional…
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-06-30/senora-cgpj-articulo-martin-seco